En plena conmemoración de los 20 años de Rodila Plus, queremos compartir algunas reflexiones inspiradas en la entrevista concedida con motivo de esta efeméride a Antena Aragón por nuestra CEO, Lidia Rodila. Mirar hacia atrás y contemplar el camino recorrido es un ejercicio que siempre remueve los cimientos del alma. En el día a día, centrados en llamadas, planificaciones y la incansable gestión que exige cuidar a nuestros clientes, rara vez nos detenemos a medir la verdadera magnitud del tiempo.
Sin embargo, hay fechas que actúan como faros, instantes en los que el calendario invita a parar, respirar profundo y asimilar el milagro de lo construido. El pasado martes 2 de junio vivimos uno de esos momentos mágicos que quedarán grabados para siempre en la historia de nuestra organización. La conversación íntima, sincera y profundamente emocionante con la periodista Pilar Sopenséns supuso otro soplo de aire fresco para nuestra motivación.
Hablamos de un encuentro vívido, muchísimo más que una entrevista de negocios al uso. Supuso, ante todo, un homenaje público al esfuerzo colectivo, un reconocimiento explícito a dos décadas de dedicación ininterrumpida y un bellísimo viaje en el tiempo que desnudó el origen, las batallas y el éxito de un proyecto que nació de la nada.
Durante la emisión, se respiró un ambiente cordial y relajado, donde el orgullo por el trabajo bien hecho se palpaba en el aire. La presentadora aragonesa lo captó a la perfección desde el primer minuto, pues destacó sobremanera un logro que para nosotros constituye el indiscutible corazón de todo: el inmenso valor de haber edificado, sostenido y consolidado una empresa profundamente humana en un sector tan exigente como el nuestro.
Índice
- Reconocimiento mediático a una labor con alma
- Comienzos en primera persona
- Soledad personal y calidad humana
- Cambiar para seguir siendo los mismos
- Trabajar con nombres y apellidos
- Una conmemoración muy creativa
- Solidaridad y futuro
Reconocimiento mediático a una labor con alma
Ver a nuestra fundadora sentada frente a las cámaras, desgranando la esencia de lo que somos, nos llenó de una emoción difícil de describir con palabras.
Para todo el equipo que formamos esta gran familia, la entrevista supuso un espejo nítido de nuestra evolución. El diálogo fluyó con una naturalidad extraordinaria, capaz de trasformar el plató de Antena Aragón en un espacio de confidencia y calidez. En lugar de exponer cifras de facturación o de enumerar la expansión de nuestra cartera de clientes, el foco se puso en las personas, en todas esas manos que día tras día hacen posible que tantos y tantos espacios brillen y cobren vida.
Pilar Sopenséns, conductora del programa, destacó que durante este largo recorrido en Rodila Plus hemos sabido resistir las deshumanizadoras inercias del mercado para mantener intactos nuestros valores, basados en el respeto mutuo, la cercanía y la dignidad de cada puesto de trabajo.
Esta aparición conjunta en televisión, radio y redes sociales es otro hito en la conmemoración de nuestros primeros veinte años de trayectoria. Nos recordó que la perseverancia tiene premio y que la honestidad empresarial, aunque a veces implique tomar senderos más largos y complejos, es la única vía capaz de garantizar una supervivencia saludable durante décadas.
Escuchar el reconocimiento de los profesionales de la comunicación aragoneses hacia nuestra labor diaria nos impulsa a seguir adelante con el mismo entusiasmo del primer día. Saber que el impacto de nuestras acciones va mucho más allá de la mera ejecución técnica, porque impulsa la calidad de vida de la sociedad aragonesa a la que servimos, es un magnífico estímulo.
Comienzos en primera persona
Para entender la magnitud de lo que celebramos hoy, es obligatorio volver la vista atrás, hacia aquel ya lejano 1 de junio del año 2006. En nuestro post Celebramos el 20 aniversario de Rodila Plus: cuando los sueños se cumplen desgranamos el devenir histórico y los hitos de nuestra empresa en todo este camino. Te animamos a leerlo. Sobre todo, porque introducirse en la historia de Rodila Plus supone descubrir el relato de una audacia casi inverosímil.
Lidia Rodila rememoró en esta televisión aragonesa cómo, con apenas 23 años, decidió darse de alta como trabajadora autónoma en el sector de la limpieza. La mayoría de los jóvenes, en esa edad temprana, apenas vislumbran su futuro laboral. Sin embargo, nuestra fundadora ya albergaba la imperiosa necesidad de forjar un destino propio y salir adelante por sus propios medios. Al recordar aquellos inicios llenos de incertidumbre, la propia fundadora subraya que «la idea surgió de la necesidad de hacer algo por mi cuenta y salir adelante».
«Tuve la suerte de contar con un mentor en mis inicios que se dedicaba a este tipo de servicios, el señor Sigifredo Ortega Tarancón. Las pautas del comienzo me las fue marcando él, pero la necesidad del proyecto empresarial la tenía yo», rememoró con profunda gratitud Lidia Rodila durante su intervención en Antena Aragón.
Determinación y un coche rojo
Los recursos materiales con los que contaba aquella joven entusiasta eran tan escasos como repletos de simbolismo: un pequeño Seat Ibiza de color rojo, un teléfono móvil que no paraba de sonar y un ordenador portátil con el que se redactaban los primeros presupuestos. No había grandes inversores detrás, ni sofisticadas campañas de marketing, ni una infraestructura corporativa que respaldara sus pasos. Lo que sí abundaba, de un modo desbordante, eran unas ganas inmensas de trabajar, una ilusión contagiosa y un empeño inquebrantable por demostrar que las cosas se podían hacer de una manera diferente en el ámbito de los servicios generales de limpieza.
Poco a poco, con el utilitario rojo recorriendo incansablemente las calles y los polígonos zaragozanos, se fueron colocando los primeros ladrillos de lo que hoy es nuestra organización. Al ser preguntada por Pilar Sopenséns sobre qué balance hacía de haber emprendido a una edad tan temprana, nuestra directora general admitió con honestidad que lo mejor de aquella juventud fue la arrolladora fuerza física y mental que poseía, acompañada de un optimismo que no entendía de imposibles. Esa energía inicial fue el combustible que nos permitió superar los primeros e inevitables muros que todo proyecto empresarial encuentra en su etapa de gestación. Sentó las bases operativas de estos maravillosos 20 años de Rodila Plus.
Soledad y calidad humana
Ninguna trayectoria empresarial es un camino de rosas idílico. La honestidad que guía nuestra comunicación nos exige hablar también de las espinas. En el transcurso de la entrevista, se abordó un tema real que suele ser silenciado en el mundo de los negocios: la profunda soledad que acompaña a quien toma las decisiones finales. Lidia Rodila se mostró decidida al respecto, rompió lanzas a favor de la humanización del rol de empleador y confirmó que la soledad del empresario no es un mito o una frase hecha de manual de autoayuda, sino una realidad palpable y a menudo abrumadora.
Al analizar los momentos más críticos del camino, Lidia Rodila confesó abiertamente ante los micrófonos de Ebro FM que «en según qué situaciones, la soledad del empresario y del emprendedor es absoluta». Asimismo, detalló con crudeza cómo en los momentos difíciles un líder ha de multiplicarse para proteger a su entorno sin trasladar incertidumbre o miedo.
La primera gran crisis
Esa soledad se convirtió en una auténtica prueba de fuego solo dos años después de la fundación, cuando la devastadora crisis económica mundial de 2008 golpeó con una violencia inusitada al tejido empresarial español y, de forma muy particular, al sector de la construcción en Zaragoza. Por entonces, nuestra joven empresa había comenzado a trabajar de forma muy intensa para diversas constructoras y promotoras locales, llevando a cabo las complejas limpiezas de finalización de obra. La crisis provocó el colapso financiero de muchos de esos clientes, quienes dejaron a deber a nuestra organización cantidades ingentes de dinero justo cuando estábamos empezando a caminar de manera sólida.
Fue una época de noches en vela, números rojos en los bancos y una dolorosísima incomprensión. Nos resultaba desgarrador asimilar cómo grandes corporaciones eran capaces de asfixiar económicamente y dejar sin pagar a una joven empresaria de veintitantos años que se había dejado la piel con su equipo para entregar los edificios residenciales e industriales en perfecto estado y en los plazos acordados.
Cualquier otra empresa de servicios generales de limpieza se habría planteado tirar la toalla, acogerse a un concurso de acreedores o realizar recortes drásticos que afectaran de forma directa a la plantilla. Pero en Rodila Plus el ADN humano ya estaba firmemente arraigado.
Las personas, lo primero
Nuestra fundadora recordó con una emoción contenida la mítica consigna que solía trasladar a sus trabajadoras, a pie de obra, cuando los ánimos y las fuerzas físicas flaqueaban ante la dureza extrema de las jornadas: «Vamos a dejarnos hasta la última gota de sangre y, cuando lo hayamos hecho, pediremos una transfusión». Con un discurso de tanta entrega y exigencia moral compartida, resultaba éticamente impensable dejar desamparadas a las personas que habían creído en el proyecto y lo habían dado todo en cada rincón limpiado.
Con unos conocimientos financieros todavía en desarrollo, pero con una intuición ética inquebrantable, Lidia Rodila tomó la valiente decisión de situar a los trabajadores en el primerísimo lugar de las prioridades, garantizando sus salarios y asumiendo en solitario la colosal carga de la deuda. Ese blindaje humano salvó la esencia de nuestra empresa y se convirtió en el pilar maestro que hoy sostiene el orgullo de este aniversario de Rodila Plus.
Cambiar para seguir siendo los mismos
Haber soplado las velas de estos 20 años de Rodila Plus implica haber adquirido una capacidad casi camaleónica para la reinvención estratégica. Las crisis, lejos de destruirnos, actuaron como catalizadores para animarnos a explorar nuevos horizontes de negocio.
Tras el durísimo revés del sector inmobiliario en 2008, entendimos la urgencia de diversificar nuestra actividad para no depender de la volatilidad del cliente privado. Fue así como iniciamos el minucioso proceso de clasificación de la empresa para poder optar, con plenas garantías legales y operativas, a los concursos y licitaciones de la administración pública. Esta transición nos permitió capear el temporal y dotar a la estructura de una estabilidad contractual fundamental durante los años siguientes.
Los peligros de triunfar
Sin embargo, el destino nos deparaba escenarios completamente opuestos. Hacia los años 2016 y 2017, la organización experimentó una crisis de naturaleza inversa: el riesgo inminente de morir de éxito. Atraídos por el enorme volumen de contratación pública, experimentamos un crecimiento hiperacelerado en un lapso excesivamente corto. Sumamos cientos de trabajadores a la plantilla y asumimos una cantidad ingente de servicios estatales con márgenes económicos estrechos, todo ello sin disponer aún de un equipo lo suficientemente sólido de mandos intermedios que pudiera canalizar con eficiencia semejante estructura operativa.
Lejos de quedar cegada por el brillo de las grandes cifras de facturación, la dirección supo corregir con lucidez el rumbo a tiempo. Se adoptó la dolorosa pero serena decisión estratégica de renunciar a aquellos contratos públicos que comprometían la viabilidad económica o impedían mantener nuestros estándares de calidad humana y técnica.
De este modo, mediante la subrogación de trabajadores hacia otras empresas del sector, conseguimos enderezar el barco, aligerar el peso de la plantilla y concentrar nuestros esfuerzos en un equilibrio optimizado entre el sector público y el tejido corporativo privado. Este aprendizaje de flexibilidad y pragmatismo empresarial forma parte indispensable de la historia de Rodila Plus y fue clave en nuestra robusta salud en 2026.
Trabajar con nombres y apellidos
Cuando Pilar Sopenséns invitó a nuestra CEO a reflexionar sobre cuál es nuestra principal diferencia respecto al resto de alternativas en el saturado mercado actual, la respuesta brotó con la determinación de quien habla desde una convicción profunda. Hoy en día, existe una tendencia generalizada hacia la masificación, la despersonalización y la conversión de los recursos humanos en meros códigos de barras o cifras en una hoja de cálculo. En nuestro proyecto nos rebelamos activamente contra esa corriente deshumanizadora, día tras día durante estos 20 años de Rodila Plus.
«En las organizaciones, los trabajadores deberían tener nombre y apellido, no números. Así es en nuestra empresa», defendió con orgullo Lidia Rodila, haciendo una llamada a la autorreflexión de todo el estamento empresarial para rebajar la crispación social y remar todos en una misma dirección.
Para nosotros, la limpieza no consiste en intercambiar tiempo por dinero; es una labor esencial que sostiene la salud, el bienestar y el confort de las comunidades. Y quienes ejecutan esa labor merecen ser escuchados, comprendidos y valorados en su individualidad. Lidia Rodila aprovechó los micrófonos de Antena Aragón para lanzar un mensaje de hondo calado social, abogando por un cambio de paradigma en las relaciones laborales.
Dentro de un mundo actual marcado por los desencuentros, la confrontación constante y la polarización entre el empresariado y las plantillas, en nuestra casa creemos firmemente en la cultura del esfuerzo compartido. Visualizamos la empresa como un equipo de fútbol cohesionado, donde el éxito del delantero depende íntegramente de la generosidad del centrocampista y de la fiabilidad del portero.
Solo cuando se entiende que todos navegamos en el mismo barco y hacia el mismo puerto es posible construir proyectos empresariales que dejen una huella positiva y duradera en la sociedad aragonesa.
Una conmemoración muy creativa
Celebrar el vigésimo aniversario de Rodila Plus no se podía limitar a un mero brindis de despacho. Fieles a nuestro espíritu dinámico e imaginativo, durante este 2026 estamos implementando una serie de originales acciones conmemorativas que reflejan nuestra personalidad alegre y cohesionada.
La primera de ellas tuvo lugar a principios de año, cuando toda la plantilla se unió para ensayar, interpretar y grabar un divertidísimo videoclip musical con una coreografía grupal basada en un auténtico hit compuesto en exclusiva para nuestra marca. Ver a operarios, supervisores, personal de oficina y a la propia dirección bailando al unísono fue la constatación gráfica de que el entusiasmo del que siempre hablamos es una realidad compartida.
La segunda iniciativa aborda de forma irónica y artística uno de nuestros servicios más demandados dentro del catálogo de servicios generales de limpieza: la eliminación de graffitis vandálicos en fachadas y mobiliario urbano. Hemos encargado a un artista local la creación de un grafiti.
En concreto, se trata de un mural artístico hecho con técnicas de graffiti en uno de los accesos principales de nuestras instalaciones corporativas. El plan es mantenerlo intacto durante un año completo para el disfrute visual de los transeúntes y, una vez transcurrido este período conmemorativo, intervenir con nuestra maquinaria de última tecnología y con productos especializados para demostrar en directo que somos capaces de devolver la fachada a su estado original. ¡Superaremos el reto con nota!
¿A qué huele la fragancia de Rodila Plus?
Por último, pero no por ello menos importante, hemos diseñado un elemento invisible aunque poderosísimo: nuestro propio perfume corporativo. Concebido originalmente gracias a la brillante sugerencia de nuestra querida colaboradora Goretti, ha sido formulado para encapsular el espíritu de la organización.
No se trata de una fragancia genérica; es un aroma específico, un ambientador exclusivo, único, que ya se está pulverizando en las instalaciones de los clientes donde prestamos servicio y que está cosechando un éxito abrumador por su frescura y permanencia.
Cuando Pilar Sopenséns le preguntó con curiosidad a qué olía exactamente dicho producto, nuestra fundadora respondió con una sonrisa cómplice que evoca la magia del proyecto: «Huele a Rodila Plus. Al trabajo bien hecho, a la ilusión, al entusiasmo, a nosotros».
Solidaridad y futuro
«¿Cómo se vislumbran los próximos veinte años de camino?» es una pregunta compleja cuya respuesta definitiva nadie posee. Nuestro sector, en concreto, se enfrenta en 2026 a desafíos tecnológicos formidables, marcados por la digitalización de los procesos de supervisión y la introducción de maquinaria robotizada de última generación.
En Rodila Plus ya estamos inmersos de lleno en esta transformación. Estamos aplicando la innovación técnica en tareas de alta especialización —como la limpieza técnica de campanas extractoras industriales, los conductos de climatización o los tratamientos post-incendio— sin perder jamás el toque humano que nos caracteriza.
Con todo, nuestra filosofía de vida y de negocio huye de las proyecciones utópicas y de las planificaciones rígidas a larguísimo plazo. Preferimos concentrar nuestra energía en la excelencia del aquí y el ahora, en asegurar que cada jornada se aprovecha con la máxima responsabilidad y el máximo entusiasmo, dejando el devenir a largo plazo en manos del destino.
Devolver lo recibido
Este firme arraigo en el presente se traduce también en una profunda vocación solidaria y de retorno social a la comunidad que tanto nos ha dado a lo largo de nuestra trayectoria. Lidia Rodila concluyó su paso por Antena Aragón compartiendo su faceta más altruista, aquella que la lleva a colaborar activamente con diversas fundaciones, colectivos vulnerables y asociaciones que trabajan incansablemente con personas en riesgo de exclusión social o que atraviesan circunstancias vitales especialmente complejas.
Impartiendo gratuitamente formación en técnicas profesionales de limpieza, nuestra directora busca dotar de herramientas reales de inserción laboral a quienes más lo necesitan. Es decir, abrir algunas puertas hacia un futuro digno y autónomo.
Esta entrevista televisiva finalizó dejando en el aire un hermoso ofrecimiento que queremos reiterar con fuerza desde este blog corporativo: nuestras puertas y nuestros conocimientos están abiertos para cualquier entidad social que requiera formación para sus usuarios.
Para nosotros, compartir el éxito es una obligación moral. Cumplir 20 años de Rodila Plus ha sido posible gracias al esfuerzo titánico de una mujer que empezó con un Seat Ibiza rojo y una fe inquebrantable, al compromiso sagrado de un equipo humano con nombres y apellidos, y a la confianza ciega de un buen número de clientes que nos consideran parte de sus vidas. El viaje continúa. El aroma a trabajo bien hecho sigue impregnando el aire mientras el futuro nos recibe con los brazos abiertos.
¿Te has quedado con ganas de sentir la emoción real, las sonrisas y la calidez de este encuentro televisivo tan especial? No dejes que te lo cuenten. Te invitamos a hacer clic en el enlace adjunto (https://www.youtube.com/watch?v=NsH3l8HdFgs) para disfrutar de la entrevista completa en formato vídeo. ¡Sumérgete de lleno en el corazón de nuestra historia!







