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Historia

DESDE 2006

Antes de contar nuestra historia, teníamos que vivirla

A solo unos meses de cumplir 20 años, ha llegado el momento de compartirla.

El origen

Rodila Plus fue fundada el 1 de junio de 2006 por Lidia Rodila, inicialmente como autónoma en el sistema de la Seguridad Social y, desde siempre, con el nombre comercial actual: Rodila Plus.

¿Por qué esta denominación? Lidia la eligió en reconocimiento y tributo al apellido de su padre, a quien perdió a los doce años. Fue un homenaje y una muestra de amor. Desde luego, es una génesis coherente para una marca que siempre trabaja desde el corazón.

Volvemos a los inicios. Como dirección física y fiscal figuraba la calle Mainar, número 5; en realidad, era una habitación de un piso compartido. Los primeros recursos de la empresa fueron un teléfono móvil, un ordenador portátil y un coche SEAT Ibiza rojo.

Por lo tanto, sabemos bien lo que significa empezar desde cero. Mucho antes de tener maquinaria de última tecnología, furgonetas y una infraestructura capaz de responder a grandes retos, comenzamos de la forma más sencilla: con unas escobas, unas fregonas y el mencionado Ibiza como vehículo de empresa.

Nuestro primer cliente fue Laboaragón, a cuya puerta llegó Lidia con su utilitario rojo y una tarjeta de visita donde ponía su nombre, una cuenta de correo electrónico creada en Hotmail y el logo de Rodila Plus:

—Me atendió Elena, nunca se me olvidará —nos cuenta Lidia—. Le dije que tenía una empresa de servicios de limpieza, aunque bien se habría dado cuenta de que en realidad quería tenerla y todavía no era así. A los pocos días me llamó y me contrató.

De este modo, antes de superar las 250 reseñas en Google, cuando todavía nadie hablaba de nosotros, nuestra fundadora iba puerta por puerta —con una pequeña agenda bajo el brazo y un puñado de tarjetas de presentación—, buscando la confianza de cada cliente y pidiendo una oportunidad para demostrar lo que podíamos hacer.

¡Así empezó Rodila Plus su andadura!


Lidia Rodila Ortega en 2006, el año que creó Rodila Plus

La fundadora

Es imposible comprender Rodila Plus sin conocer a Lidia Rodila, su fundadora. Había llegado a España desde su Transilvania natal con 16 años. Solo tenía 23 —y muchas ganas de salir adelante, de ser una mujer libre e independiente— cuando creó su propio proyecto empresarial.

Con absoluta naturalidad, Lidia asegura que «la necesidad de salir adelante, de aprender y de ser libre» impulsó esta empresa.

También procede hablar del artífice de la idea que originó el proyecto de Lidia: Sigifredo Ortega Tarancón. Este empresario del sector y presidente del grupo FISA sembró en ella la idea de ser empresaria, la instruyó, la acompañó y la animó en sus primeros pasos.

—A veces, en la vida, nos encontramos con personas que cambian el rumbo de nuestro destino —explica la fundadora de Rodila Plus—. Yo había nacido en una familia humilde, era la menor de siete hermanos, y mi futuro pintaba del color de las hormigas.

» Pero no me resigné. Creo que cada uno tenemos que construir nuestro destino y, para ello, debemos mimbrearlo con aquellas cosas que realmente nos hacen un poco más felices. Y si en un momento dado alguien nos inspira, nos facilita un poco el camino.

» Nunca olvidaré la frase con la que el Sr. Ortega, a sus 75 años y cuando lo conocí, me dio el empujón definitivo:

—Deja de servir a los españolitos y que los españolitos te sirvan a ti.

Así fue como, en un arranque de valentía, la figura del empresario —tan cuestionada y, en ocasiones, devastada en los últimos tiempos— tomó forma en Lidia Rodila.

El proyecto

En definitiva, Lidia se atrevió a iniciar su propio proyecto con el ánimo firme de salir adelante, dejar atrás la pobreza y, sobre todo, hacer realidad su ilusión de crear una empresa diferente.

En concreto, esa en la que cualquiera que quisiera trabajar encontraría un lugar donde su labor fuese valorada, su esfuerzo apreciado, su salario justo y, ante todo, su dignidad respetada.

—No diría yo que los españoles me sirven a mí —se sincera Lidia—; creo que sigo sirviendo yo a los españoles y mucho.

Ahora bien, conviene apuntar que en 2016 en la plantilla de Rodila Plus trabajaban 260 personas. Es decir, a los 33 años y solo una década después de haber iniciado esta andadura, Lidia dirigía una empresa con 260 personas de todas las nacionalidades, pero de las que el 90 % eran españolas. Se cumpliera así, o no, la profecía del señor Ortega, este dato refleja una realidad incontestable y una actitud definida.

La evolución

Durante todos estos años siempre nos ha sostenido la misma idea: ser una empresa de servicios de limpieza diferente.

Una empresa dirigida por una mujer en un sector donde, habitualmente, los cargos de responsabilidad son ocupados por hombres, a pesar de que el 90 % de las personas que trabajan en la limpieza son mujeres.

Rodila Plus también nació con esa convicción: demostrar que una fémina con arrojo y decisión era asimismo capaz de liderar y transformar este sector.

En este largo itinerario hemos aprendido mucho: de la empresa, de la vida y del propio camino recorrido. Porque quien monta una empresa a los 23 años sabe que, a esa edad, se conoce poco del negocio y poco de la vida.

Es verdad que nunca dejamos de aprender; casi como si existiera un sentido divino que nos guía en la experiencia de vivir, de trabajar y de emprender. Aunque también es cierto que, a esa edad tan joven, resulta complicado comprender en toda su magnitud lo que significan el mundo de la empresa y de la vida. Vivir esta evolución es un auténtico descubrimiento.

Una vez, meses después de haber montado Rodila Plus, un concesionario de coches de ocasión se convirtió en nuestro cliente. Hablando sobre el pasado con Jesús, uno de sus socios, Lidia le contó cómo había empezado:

—Empecé de cero —se le ocurrió decirle.

—De cero no —le contestó Jesús—. De cero empecé yo. Tú empezaste de menos tres.

Nuestra fundadora lo miró desconcertada, porque creía que menos de cero era imposible. El empresario le argumentó su afirmación:

—Eres joven, eres mujer y eres rumana.

Tenía toda la razón del mundo aquel hombre. Lidia Rodila recuerda perfectamente esta anécdota.

En cualquier caso, aquí estamos. Nuestro combustible fueron la ilusión, el esfuerzo y la constancia. Lo que hoy es una empresa consolidada nació con humildad, con trabajo de calle y con la convicción de que, si se hacen las cosas bien, la gente lo reconoce.

Los servicios

Fiabilidad, experiencia y transparencia son atributos incuestionables para nuestra empresa. Por ello, la gama de servicios que aparecen en esta página web son servicios que ya hemos realizado.

No se trata de un brindis al sol, una lista teórica o una relación de servicios «por si acaso», sino de un catálogo que se ha ido construyendo sobre la práctica. A medida que desarrollábamos nuevos trabajos para nuestros clientes, esos mismos servicios se añadían a nuestra paleta de soluciones.

Por eso, 20 años después, podemos afirmar con solvencia que todos los servicios ofertados en nuestra página web son perfectamente realizables y cuentan con un know how exitoso que nos respalda.

El blog de este sitio, inaugurado en 2014, nos está permitiendo escribir y compartir nuestra historia. ¡Te invitamos a leerlo!. También te animamos a seguirnos en nuestros canales sociales: LinkedIn, YouTube, TikTok y Facebook, donde día a día, semana tras semana, mes a mes y año a año vamos contando el camino que protagonizamos.

Por último —y, sobre todo—, queremos cerrar estas líneas expresando nuestro más profundo agradecimiento a todas las personas que, durante nuestra historia, han colaborado con nosotros, nos han ayudado a ser mejores y nos han animado a dar el siguiente paso. Gracias a su estímulo nunca nos rendimos y continuamos soñando.

¿La conclusión de esta historia? Todavía está por llegar, nos queda mucho camino por delante. Ahora bien, Lidia Rodila lo tiene claro: «Si yo pude, tú también puedes emprender tu negocio. No es fácil, pero sí posible».