¿Qué te parece nuestra imagen de marca? Más allá del logotipo corporativo que nos identifica, desde hace algunos meses venimos empleando en muchas de nuestras comunicaciones un diseño llamativo, colorido y muy expresivo sobre nuestros servicios. Más allá de la distintiva estética pop art que lo define, es una composición impactante, diferencial y memorable.
En este artículo te queremos explicar qué valores y realidades refleja esa ilustración. Porque la imagen publicitaria de una organización comercial es, a la vez, un constructo corporativo y un esfuerzo por estimular y cautivar al público.
Ha llegado el momento en el que, en vez de dejarle hablar por sí sola, consideramos oportuno explicar qué representa y qué supone su presencia en nuestras comunicaciones. Probablemente, la habrás encontrado en la rotulación de nuestra flota, en el sitio web, en el escaparate de nuestra sede o en algunas piezas de publicidad exterior, por ejemplo. Sigue leyendo y la verás con otros ojos.
Somos lo que ves
Si dirigieras una empresa de creación de contenido con inteligencia artificial, ¿utilizarías un dibujante y un escritor humanos como referentes de esa marca? Si quisieras publicitar un restaurante vegano, ¿incluirías en tu publicidad de seducción un cochinillo asado? Aunque todos somos libres de entender la realidad y aplicar la creatividad de forma subjetiva, los hechos son lo que son y siempre se muestran tozudos. En consecuencia, resultan ilógicas las dos posibilidades comentadas, e incluso desleales hacia sus respectivos targets, porque podrían confundirlos.
Sin echar la vista atrás, el sector de limpiezas actual ofrece cifras significativas. Según los datos proporcionados por AFELIN este mismo año, el 72 % de sus empleos están ocupados por mujeres. El caso de nuestra empresa es aún más elocuente: el 90 % de nuestra plantilla son mujeres, un porcentaje que alcanza el 100 % al referirnos al equipo directivo.
Entre las funciones principales de la comunicación corporativa figura crear vínculos de confianza con el público. Para ello, muchas empresas apostamos por la claridad, la transparencia y el buen hacer cotidianos. Somos conscientes, por tanto, de que el ser y el decir han de ir al unísono en nuestras organizaciones. Crear falsas expectativas, desenfocar la realidad, no va con nosotros.
Por eso, cuando nos pusimos a buscar una imagen amable, cercana, positiva y descriptiva para representar lo que somos, lo tuvimos muy claro. Dado que el elemento humano hace única a nuestra empresa, debía ser la base de nuestra proyección publicitaria.
Siguiendo con la lógica y sin traicionar al sentido común, al elegir a la persona idónea para reflejar nuestra esencia y nuestros valores, tuvimos claro que una mujer satisfecha y segura de sí misma era la representación más acorde con la identidad de nuestra compañía.
La realidad y los estereotipos de género
Hay quien puede pensar que una limpiadora con guantes es un cliché o un estereotipo del pasado. Pero, honestamente, se trata de un símbolo inmejorable del servicio, el estilo y las características de Rodila Plus.
Del mismo modo que una abogada con maletín refleja una verdad incontestable, real y apreciable a nuestro alrededor, esta profesional de la limpieza representa un sector empresarial fundamental hoy en día, así como una compañía especialmente valorada por su atención personalizada, su cercanía y su filosofía de servicio.
Es más, la inclusión de esos guantes en la ilustración debe interpretarse como un indicador de especialización y fiabilidad. Forman parte del equipo de protección individual (EPI) exigido por la normativa aplicable en materia de prevención de riesgos laborales que, todo sea dicho, cumplimos a rajatabla. ¿Deberíamos obviarlos en nuestras creatividades publicitarias porque, en el pasado, algunos los convirtieron en un símbolo de la desigualdad entre géneros?
Una historia de superación y los verdaderos referentes
No hay dos personas —ni dos empresas— iguales. En lo que respecta a Rodila Plus, la historia personal de Lidia Rodila, su fundadora y gerente, determina con firmeza muchas de sus singularidades. La propia Lidia lo explica con naturalidad, sin medias tintas, cuando se le pregunta al respecto: «Soy extranjera, llegué a este país con dieciséis años. Con veintitrés, monté mi propia empresa. Lo hice sin ningún apoyo masculino —sin padre, hermanos ni marido—, pero con determinación, tesón y un sueño que me impulsaron a trabajar hasta lograrlo».
Reconoce, además, que el gran empresario Sigifredo Ortega se convirtió en un referente para alcanzar su propósito: «Tenía el talento de descubrir talento. Reclutó un equipo de directivos y directivas, prometedores, entre los que me incluyó. Estoy hablando de hace veinte años, una época muy diferente a la actual. Identificó a una profesional con potencial y me ayudó a desarrollarlo, como al resto de mis compañeros. Siempre nos trató a todos igual, con exigencia, empatía y criterio. Jamás, por ser mujer, me dio pautas o consejos diferentes al resto. Recuerdo una de sus frases, que reflejaba con precisión su posición respecto a la igualdad de género: ‘Una mujer necesita un hombre tanto como un pez necesita una bicicleta’».
Al recordar su experiencia personal y confrontarla con el presente, nuestra fundadora añade: «La juventud de hoy necesita esa clase de referentes verdaderos. Inspiradores, estimulantes y auténticos, porque anteponen el ejemplo y la verdad a los eslóganes o las ideologías. Me pregunto si no sería preferible dar a conocer a estas figuras ejemplares, hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a alcanzar sus metas y ayudar a los demás a conseguirlas. Gestionar o sobrellevar la igualdad deja de ser un problema cuando la calidad humana, profesional y personal, lidera e inspira la existencia».
Volviendo a nuestra imagen
Llegados a este punto, no solo hemos explicado qué significa nuestra imagen publicitaria, por qué la elegimos y por qué la difundimos con dignidad y orgullo. También hemos plasmado que la biografía de Lidia Rodila, de superación y emprendimiento desde cero en un país ajeno, convierte a Rodila Plus en un proyecto único.
Cuando mostramos en nuestra publicidad lo que algunos consideran —en nuestra opinión, peyorativamente— la típica limpiadora con guantes de fregar, estamos presentando en realidad a una profesional competente de nuestro sector, especializada, equipada con sus EPIs de rigor y consciente de que presta un servicio fundamental para muchísimos clientes.
Sonríe porque nos representa y, como a nosotros, le encanta participar en este proyecto empresarial impulsado por una mujer tenaz, decidida y luchadora que cree en la igualdad de derechos y obligaciones para todas las personas, pero no en la homogeneidad ni en las desigualdades impuestas.
Y ahora, ¿qué te parece nuestra imagen de marca?






