Hay que salir de la cueva para descubrir el mundo. Indagar, explorar, abrirse a nuevas experiencias e innovaciones es una actitud imprescindible para seguir mejorando. En este sentido, en Rodila Plus tenemos muy presente que cualquier empresa de servicios generales de limpieza debe moverse y acudir a las ferias sectoriales, nacionales e internacionales, para poder estar a la última en tecnología y preparación. En esta ocasión, avanzamos en la limpieza de cristales interiores.
Participando en una de estas ferias, Lidia Rodila —nuestra gerente— descubrió un revolucionario y eficiente sistema de pértigas para la limpieza de cristales interiores. Se basa en un principio ciertamente prometedor: la eliminación del mojador y la raqueta —los utensilios habituales al limpiar cristales— y su condensación en un sistema «todo en uno» a partir de una bayeta y una pértiga. Inmediatamente, nos pusimos en contacto con Unger, el fabricante de esta innovación conocida como Stingray, y decidimos probarla. Descubrimos, en efecto, que sus prestaciones eran tan espectaculares como prometía, razón por la cual estamos procediendo a incorporar esta herramienta a nuestra actividad de limpieza de edificios con cristaleras y mamparas.
Stingray y la limpieza de cristales interiores
Como se aprecia en el video demostrativo de Stingray, se trata de una solución de limpieza muy eficiente y rápida, ya que ahorra hasta un 25 % del tiempo de trabajo y evita las inevitables salpicaduras y escurriduras que los cristaleros suelen generar. El Stingray no utiliza agua, porque dispone de un sistema de pulverización integrado, activable con botones desde la unidad de mano, que favorece el resultado.
Otra de sus ventajas destacadas es su capacidad para llegar hasta las zonas difíciles: cristales con acceso complicado por la presencia de mobiliario, o aquellos que están situados en zonas elevadas, se pueden limpiar de un modo mucho más cómodo y eficiente. Además, el diseño triangular del soporte de la bayeta hace posible acceder a las esquinas de una manera sencilla.
Por último, el mecanismo impide la inhalación de neblina de pulverización por parte de su usuario; mientras que su mango triangular —para un agarre perfecto—, la articulación 3D con control total y el sencillísimo proceso para recambiar las bolsas de producto son otros aspectos sobresalientes de la ergonomía de esta herramienta.
En consecuencia, la limpieza de cristales interiores en Rodila Plus se está viendo optimizada gracias a este sistema innovador. En el vídeo adjunto, una primicia mundial, podéis ver el exhaustivo —y divertido— test de uso al que fue sometido el Stingray en nuestras instalaciones, por parte de Lidia Rodila y su comité de expertos. Como podréis comprobar en él, la naturalidad y el buen ambiente no están reñidos con el desarrollo tecnológico.





