Tanto a nivel corporativo como personal, la ecología nos preocupa, y nos ocupa, muchísimo. Por eso queremos hacernos eco, a través de esta tribuna, de la reciente celebración del Día Internacional del Medio Ambiente, conmemorado el pasado domingo 5 de junio, y expresar nuestra filosofía empresarial en este ámbito. ¡Queremos contribuir a tener un planeta sano!
Somos plenamente conscientes de la importancia que tienen la sensibilidad ecológica y el desarrollo sostenible y de que, en estos ámbitos, de nada sirven las afirmaciones grandilocuentes, las promesas generalistas ni los planes estratégicos globales si no están respaldados por un compromiso individual firme y decidido, basado en una sucesión de pequeños gestos y actitudes sostenidas en el tiempo.
En busca de un planeta sano
La conciencia individual y el activismo doméstico son esenciales para garantizar el futuro saludable de nuestro planeta. Según recoge este ancestral proverbio indio: «La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo para nuestros hijos», y como bien deberíamos saber cada uno de nosotros, el cuidado de nuestro planeta es responsabilidad de todos. Todos deberíamos respetarlo, mimarlo y protegerlo para que podamos disfrutar de él no solo en el presente, sino también nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y cada uno de nuestros descendientes.
Para ello, como explicábamos al comenzar este artículo, sobran la palabrería, el postureo y el exhibicionismo, porque se precisan gestos específicos y auténticos, cambios de conducta y compromisos continuados en la acción. Se trata de adoptar pequeñas —pero imprescindibles— modificaciones en nuestros modos de actuar. Si todas las empresas y las personas del mundo lo hiciéramos, los beneficios para nuestro planeta —y para la humanidad presente y futura— serían exponenciales. Entre tanto, los que lo estamos haciendo cumplimos con nuestra obligación humana, preservamos nuestro entorno y contribuimos a educar con el ejemplo a nuestros semejantes.
Actitudes sostenibles
Para una empresa de servicios generales de limpieza como la nuestra, el compromiso ecológico se sustenta en potenciar el reciclaje, algo que estamos haciendo desde hace años de manera decidida y concienzuda; así como en el empleo de productos 100 % ecológicos: los más inocuos y compatibles con el desarrollo sostenible. En este mismo sentido hemos implantado el sistema de monodosis, basado en una serie de productos concentrados que se diluyen directamente en el agua y que permiten reutilizar los mismos continentes y garrafas una vez tras otra, evitando la proliferación de residuos dañinos para el medio ambiente.
Así mismo, la adquisición de diversas barredoras de exterior que no consumen energía, ya que funcionan de manera autónoma a partir de la propia fuerza de tracción de la máquina, se integra también en esas políticas ecológicas que Rodila Plus impulsa y aplica día a día. Lo mismo sucede con nuestra máquina iónica para cristales, concebida para desarrollar sus trabajos de limpieza exclusivamente con agua, sin precisar ningún tipo de producto químico o detergente. La sostenibilidad de este planteamiento, que garantiza a su vez un extraordinario resultado, forma parte de esa mentalidad abierta, comprometida y positiva con la que las empresas de limpieza del siglo XXI debemos afrontar esta realidad.
Se trata, simple y llanamente, de que todos hagamos por la Tierra lo que está en nuestras manos.
Y en ello estamos. Porque todos somos necesarios, e insustituibles, en la protección de este planeta sano que necesitamos.




