Limpieza de hospitales

La limpieza de hospitales y clínicas forma parte de los servicios habituales a los que debe dar respuesta una auténtica empresa de servicios generales de limpieza. Prestar a la Administración Pública este tipo de servicios exige una fiabilidad absoluta, así como disponer de equipos técnicos y humanos de primerísimo nivel.

La actividad y el tráfico permanente de enfermos, sanitarios y visitantes exigen un grado de limpieza total para proteger la salud de todos los presentes, asegurando el ambiente aséptico preciso para evitar la existencia de microorganismos que pueden perjudicar la salud en un entorno tan exigente.

Singularidades de la limpieza de hospitales

La limpieza hospitalaria requiere un elevadísimo nivel de cualificación y experiencia profesionales. Los servicios de limpieza y desinfección en hospitales precisan procesos específicos, como la zonificación de los trabajos según las tipologías de riesgo, la tecnificación de las tareas y la implantación de sistemas de microfibras, entre otros. La definición de las frecuencias más adecuadas para cada centro y la capacidad de respuesta ante las situaciones imprevistas son, desde un punto de vista operativo, dos de las mayores dificultades que deben afrontar las empresas de limpieza de hospitales. En función de estos aspectos es preciso planificar la plantilla asignada, establecer los turnos, capacitar a los profesionales, elegir los productos y las técnicas idóneas y supervisar los trabajos realizados.

Según estudios científicos realizados por universidades norteamericanas, el uso generalizado de toallitas desinfectantes para la higiene de manos contribuye a reducir los contagios y las infecciones. Del mismo modo, estas investigaciones han alertado sobre los innegables beneficios que se derivan de proteger determinadas superficies de las habitaciones, como las manijas de las puertas y los revestimientos de cobre de las barandillas. En consecuencia, una empresa de limpieza especializada en la desinfección de hospitales debe incorporar a su actividad habitual este tipo de criterios y prestar, además, otros servicios complementarios como puede ser el suministro de material higiénico, toallitas y jabones, así como la recogida y retirada de todo tipo de consumibles clínicos.

Limpieza por zonas de riesgo

A la hora de trabajar en hospitales, en Rodila Plus tenemos muy presentes las tipologías por zonas de riesgo que siempre han de aplicarse a estos protocolos de limpieza. Así, entre las zonas de alto riesgo figuran los quirófanos, las salas de hemodiálisis, los laboratorios, las áreas de neonatos y esterilización, etc. Por otra parte, se denomina zona de riesgo medio a la que está formada por las habitaciones y las cocinas, siendo consideradas de riesgo bajo las zonas comunes o de tránsito, como los pasillos, las escaleras y las oficinas.

Si bien estos procedimientos diferenciados de limpieza por zonas de riesgo son imprescindibles, las empresas de limpieza de hospitales especializadas damos un paso más gracias a nuestros conocimientos y experiencia. Porque tenemos muy presente que existen elementos potencialmente peligrosos en cada una de estas zonas: así, por ejemplo, las bandejas de comida del área de hospitalización, los interruptores, los teléfonos o los baños son superficies de máximo contacto que multiplican el intercambio de gérmenes, bacterias y microorganismos entre los usuarios del hospital.

Estar al día en la incorporación y el manejo de innovadoras técnicas de limpieza clínica, así como el celo profesional y el cuidado extremo tanto de las limpiezas periódicas —ordinarias o extraordinarias— como de las acciones de choque tras obras o remodelaciones es, en todo caso, imprescindible para realizar un trabajo en hospitales impecable… y excepcionalmente saludable.