Limpieza de colegios y guarderías

Estamos habituados a realizar servicios de limpieza en edificios públicos de Zaragoza y otras ciudades de España. Contamos, además, con una notable experiencia en la limpieza de colegios y guarderías que nos permite asumir este complejo tipo de encargos con absolutas garantías de éxito.

Estamos hablando de unas instalaciones realmente especiales: suelen ser grandes, precisan procedimientos variados y específicos de mantenimiento y exigen tratamientos concretos de desinfección para asegurar la prevención de contagios y el intercambio de microorganismos entre sus usuarios.

Lo mejor para los niños

Cuanto más pequeños son los niños, menos desarrollado tienen su sistema inmunológico. La presencia de muchos de ellos en un entorno compartido implica, lógicamente, una tendencia hacia la suciedad que solo se puede compensar con el trabajo profesional, diario y periódico de auténticos especialistas de la limpieza. Sin embargo, no es suficiente con limpiar las instalaciones a diario: con el objetivo de prevenir, minimizar y destruir los microorganismos patógenos presentes en el entorno, la limpieza de colegios y guarderías precisa adoptar medidas de higienización y desinfección permanentemente, así como extremar el celo y la eficacia de los tratamientos cotidianos de limpieza.

La existencia de un microdifusor de aire, la ventilación exhaustiva y la emisión de ozono son tareas específicas que siempre vienen bien para garantizar, en la limpieza de los colegios y las guarderías, lo mejor para nuestros hijos.

Cómo realizar la limpieza de centros escolares

A la hora de afrontar un trabajo profesional de estas características, resulta imprescindible llevar a cabo una programación planificada e individualizada en función de las edades, los usos y los espacios existentes en el centro educativo. Así, por ejemplo, la limpieza diaria que debe realizarse en una guardería incluye la higienización con agua ionizada de los juguetes de plástico —poniendo un cuidado adicional en las grietas y los pliegues, donde se acumula el mayor número de gérmenes— y el lavado a máquina semanal de los juguetes de trapo y sus rellenos.

Entre las tareas diarias imprescindibles en la limpieza planificada de colegios y guarderías figuran la ventilación, el vaciado de papeleras, la limpieza de suelos, ascensores, aulas, zonas comunes, patios, jardines y áreas de juegos; así como el desempolvado y el repaso de mesas, asientos, lámparas, zócalos, poyetes, mamparas, puertas, metales, plásticos y cristales. Por supuesto, la higienización de los espacios y elementos sanitarios —grifería, lámparas, espejos, alicatados y aseos— y la reposición de sus consumibles —toallas, jabón y papel higiénico— son también actividades cotidianas. En las aulas, las salas informáticas, la recepción y la zona de secretaría se actuará, igualmente, con una planificación diaria.

De manera quincenal o mensual se debe realizar un repaso general a fondo del mobiliario, los rincones, los libros de la biblioteca, los techos, las persianas o estores, los adornos, los aparatos de luz, los marcos y las puertas. Y, por supuesto, aplicar los tratamientos adecuados para cada tipo de suelos, incluidos el cristalizado y el abrillantado de los mismos. Finalmente, como en cualquier edificio, la realización de la limpieza de los cristales interiores y exteriores ha de formar parte del proyecto planificado de higienización integral de cualquier colegio o guardería.

Sin duda, el respaldo de una empresa de servicios generales de limpieza con una dilatada experiencia y cualificados profesionales es imprescindible para optimizar los costes y los recursos necesarios que hacen posible conseguir un resultado idóneo en el cuidado, el mantenimiento y la limpieza de los centros escolares.